Y si, la justicia es lenta y a veces injusta. Por suerte, no es un mal que presuma de localías y juega tanto en China, en Argentina, en Burkina Faso y en la mismísima Alemania. Sino, solo basta mirar a este pobre alemán al que la justicia de su país hace años que lo tiene como loco.

El tipo no ha tenido mas remedio que escapar de las tierras de Rummenige e irse a pasear por Europa con su terrible mal a cuestas y una furgoneta del tamaño de un elefante. Dios y las SS sabrán de que vive y con que alimenta el estómago diariamente. El espíritu, podemos intuirlo.
1 comentario:
Realmente lamentable y dramatico , parece una escena bizarrade una peli de allen , pero esto es verdad viejo.......para donde esta yendo este hermoso universo??
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